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21 de enero de 2016

El Sacerdote: ¿Guía Empático o Gurú Prepotente?


El Sacerdote es una carta de Tarot que representa la imagen del guía o aquella persona que parece dominar cierta información que ayuda o permite conducir a otros. Desde esa perspectiva, la primera impresión que uno podría tener al respecto es que este tipo de persona está ubicado en otro nivel de conciencia.

Lo que sucede cuando emerge en la comunidad alguien con vocación de guía o sacerdote  es que aparecen simultáneamente dos grupos de personas: los que le siguen y los que se resisten a él. Los que le siguen resuenan con el mensaje de este sacerdote moderno e intentan oir o leer lo que escribe para ver si ellos mismos pueden descubrir algo de sí mismos. Lo que se resisten intentarán siempre refutar o contraagumentar los dichos del guía para así lograr bajarle de una posición que ellos consideran superior. Sea como sea, lo cierto es que cuando aparece el sacerdote la mente humana parece comportarse de dos formas únicas e invariables que parecen repetirse como un patrón a lo largo de la historia: la aceptación y la negación

Quizá en algún grado de conciencia Todos somos Maestros, pero el problema o conflicto se genera cuando los que no reconocen la maestría en sí mismos, la proyectan en el exterior de dos formas opuestas: la idolatría o la resistencia. En el primer caso el maestro proyectado afuera podría transformarse en una adicción que nos lleva a seguirle de manera fanática y poco racional. En el segundo caso el maestro proyectado se convierte en un gurú prepotente y manipulador que actúa como un antagonista en nuestro camino, transformándose así en nuestro enemigo. En este punto se puede aplicar algo que Carl Gustav Jung mencionaba muchas veces respecto a la sombra no reconocida. Si algo allí afuera nos desagrada es probable que nos pertenezca y esté disociado porque algo en nuestro interior no acepta aquella verdad, ya sea por culpa o por otras pulsaciones psicológicas primitivas. De la misma forma, si nos hacemos adictos a un guía es probable que estemos proyectando una enorme dependencia que intenta aferrarse a alguien que pueda sostener nuestra necesidad de ser dirigidos.

Visto así, más que mirar hacia afuera y atacar o volverse adicto al ilusorio exterior que actúa como espejo de nuestras carencias o nuestra pequeñez, la solución parece estar en buscar dentro de uno mismo al sacerdote y guía que espera nuestro reconocimiento. Una vez hallado El Maestro nos desmarcamos del fanatismo o la resistencia estéril, aceptando nuestra propia grandeza y sabiduría interior.

Imagen de portada
Carta: The Hierophant.
Baraja: Alchemical Tarot, Renewed.
Diseñador:  Robert M. Place, Leisa ReFalo.
Hermes Publication 2012. 




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