Descifrando Películas: El Amor tiene dos caras ||





Rose Morgan es una profesora de literatura soñadora y sedentaria que se ha acostumbrado a una vida compartida con su narcisista madre que con la cual discute constantemente. Gregory Larkin es un profesor de matemáticas  atractivo pero con mala suerte en el amor ya que se ve envuelto habitualmente en relaciones en dónde solo predomina el sexo, lo que ha producido en él un fuerte rechazo a este tipo de contactos. Un día y por cómicas circuntancias Gregory asiste a una de las clases de Rose en dónde ella habla del amor y al oírle se siente profundamente identificado, lo que le lleva a acercarse a ella y entablar una amistad que terminará después de un tiempo en una proposición de matrimonio. Lo que Rose no sabe es que el tipo de relación que busca Gregory es una en dónde no haya sexo ni contacto físico porque él cree que esta es la forma de alcanzar el verdadero amor, alejado de la pasión. Y Rose busca todo lo contrario: salir de su vida sedentaria y creer de nuevo en el amor pasional de los cuentos en dónde el contacto físico y sexual forma parte fundamental.

ANÁLISIS SIMBÓLICO

Rose y Gregory experimentan en la película una relación amorosa y exponen de manera eficaz una serie de comportamientos que se encuentran en la mayoría de las relaciones de pareja. Rose en este caso representa el aspecto emocional y sensible que aspira al cumplimiento de una meta e ideal romántico en dónde las antiguas historias de principes y princesas resultan coherentes, mientras que Gregory representa ese aspecto profundamente racional y lógico que intenta encontrar una formula o ecuación perfecta para definir el amor sin mayores contratiempos y reduciendo al máximo el número de conflictos. Ambos a su manera son la encarnación de ideales que tenemos sobre las relaciones y que muchas veces chocan entre sí sin ponerse de acuerdo en la forma o rumbo que debe tomar un proyecto de pareja. Esa misma lucha y esa misma negociación es la que experimentan los protagonistas en una película contada en modo comedia pero que más allá de las risas iniciales esconde una enorme lección sobre la realidad del amor que no se basa exclusivamente en lo sentimental o lógico sino en la mezcla equilibrada de ambas cosas. Algo que queda en evidencia cuando Rose (el aspecto emocional) toma algunas decisiones razonables que le permiten acercarse a Gregory, mientras que él (el aspecto lógico y intelectual) se entrega al vaivén del sentimiento y la pasión, relegando por completo su arraigado comportamiento racional. Eso y muchas otras escenas se vuelven inolvidables, presentándose como clases magistrales en un mundo en dónde las parejas por momentos pierden el norte y olvidan negociar sus sueños e ideales inmortales. Si el amor tiene dos caras puede que una sea la razón y la otra la emoción. Y si es así puede que esta película llegue justo en el momento adecuado para que puedas reconocerte en uno de sus entrañables protagonistas.

Comparto más abajo la escena en dónde Rose imparte una clase sobre el amor, mientras Gregory discretamente le oye hablar.

IMPORTANTE:

Para leer otros análisis simbólicos relacionados a películas puedes revisar la categoría de este blog con la etiqueta Descifrando Películas o bien puedes hacer clic directamente AQUÍ


0 comentarios:


CONDICIONES Y NORMAS PARA COMENTAR.

Tienes libertad para comentar en este blog siempre y cuando cumplas unas normas básicas que de seguro ya debes conocer como son evitar insultos y comportamiento inadecuado que deje en evidencia rasgos agresivos o de intolerancia hacia el contenido de este blog o hacia otros participantes de esta página, persona o grupo social. Para comentar puedes hacerlo de forma anónima o bien puedes usar tu nombre o un alias no comercial. No se permite hacer publicidad de ningún tipo ni tampoco se permite usar nombres comerciales que dirijan a páginas de condición similar. Si te parecen bien estas condiciones mínimas opina sobre lo que quieras y comparte tus pensamientos aquí que yo estaré encantado de responder y colaborar.