TAROT, CULTURA Y SENTIDO COMÚN

Noticias

Post Top Ad

Your Ad Spot

24 de marzo de 2018

Que alguien me explique cómo funciona el amor

La bella durmiente


Eso fue lo que pensé hablando con una de mis consultantes, aunque ella no es la única que señala el mismo problema: la cojera constante de aquel sentimiento muchas veces sobrevalorado o en algunos casos falseado con cuentos de príncipes y princesas perfectos en donde todo va de perlas y nunca pasa nada malo. En esas historias que le han hecho un enorme daño a la humanidad no hay crisis, no aparecen discusiones ni mucho menos celos. Tanto la princesa como el príncipe viven como pollos recién nacidos, no tienen dudas ni inseguridades sobre el futuro y parece que ninguno visita al psicólogo, ni llora decepcionado ni se cabrea. Algo que por supuesto resulta demasiado sospechoso e inverosímil.


IGNORANTES FRENTE AL AMOR


Si yo hiciera una estadística de todas las consultas que hago debo coincidir en lo que cualquier colega diría: el tema más solicitado es el amor. Que si hay futuro, que si me perdonará, que si vuelve, que si vió mi whatsapp y así patatín patatán. Pero saber eso no es suficiente para entender la profundidad del problema actual de las relaciones. Lo que se mueve debajo de todo esto es una dramática falta de conocimiento sobre las emociones y sobre el comportamiento humano. 

No quiero producir pánico pero después de años de observación creo que el problema de la falta de entendimiento de muchas parejas se contagia como una epidemia y va in crescendo. En un mundo lleno de información y estímulos distintos y en donde todo va rápido queda poco tiempo para poner subtítulos al otro y saber qué es lo que realmente quiso decir, menos tiempo queda para saber si su no es de verdad un no o es un sí disfrazado de no. En medio de ese caos estamos nosotros los tarotistas, actuando como agentes neutros que intentan mostrar la verdad más allá de de la subjetividad del consultante que muchas veces ve las cosas a su pinta y tiene cierta dificultad para ponerse en la piel de su compañero.


A LA MIERDA EL PRÍNCIPE Y LA PRINCESA


Una cosa queda clara: el amor no es aquello que muestran los cuentos de príncipes y princesas. Si hay algo cercano a definir ese sentimiento puede ser la perseverancia de dos desconocidos que tratan de entenderse día a día, luchando contra sus ganas de mandarse a la mierda. El amor es una guerra aunque no lo queramos aceptar. Un terreno árido en donde dos personalidades tratan de imponerse pasiva o activamente, mental o emocionalmente y en donde nadie gana porque vencer significa anular al otro y anular al otro ya no es estar en pareja sino estar con uno mismo y un gigantesco ego solitario. El que vence se queda solo, mata la diversidad creyendo que solo él tiene la razón. Por otro lado si nadie gana se vive en la constante tensión del tira y afloja, del querer y rechazar al mismo tiempo.

Yo apenas lanzo ideas porque no tengo ni idea de qué es realmente el amor. Divago y siento cosas como seguramente muchos las sienten, algunos de forma más optimista y otros de forma más dramática pero lo cierto es que todos estamos en el mismo juego, en esta guerra que nadie gana y en donde el amor sigue un siendo misterio. 


Otros artículos que podrían interesarte



  • Si te aferras a lo que ha muerto tú también mueres AQUÍ.
  • El marketing del miedo y sus consumidores AQUÍ.
  • El Secreto: un libro muy mal interpretado AQUÍ.
  • Espirituales y piratas: la gran contradicción AQUÍ.
  • Más artículos AQUÍ.


1 comentario:

  1. "Si hay algo cercano a definir ese sentimiento puede ser la perseverancia de dos desconocidos que tratan de entenderse día a día, luchando contra sus ganas de mandarse a la mierda."

    Pues has sido contundentemente certero.
    Quizá sea la vida en pareja el campo de batalla en donde se pone a prueba lo que aprendimos sobre cómo vincularnos y sobre quiénes somos.
    Nuevamente mis respetos por tu claro criterio.
    Saludos desde Argentina.

    ResponderEliminar

Post Top Ad

Your Ad Spot